
A comienzos del siglo XIX, una generación de hombres extraordinarios lucha por librarse del yugo español y convertir a Chile en una nación independiente. Entre ellos surgirá una figura legendaria: Manuel Rodriguez.
- Brillante y apasionado, el abogado Rodriguez será procurador del Cabildo, diputado, ministro de varias carteras y Director Supremo por aclamación popular. Sin embargo, en ninguno de sus cargos oficiales resultará tan decisivo como en su rol de espía y comandante de guerrillas, encabezando la resistencia contra el invasor. Se le pone precio a su cabeza y es el hombre más buscado de Chile, pero logra evadir a sus perseguidores y hace un vital aporte al triunfo patriota, ganándose el respeto y admiración popular.

-Luego del triunfo definitivo sobre los realistas, su inmensa popularidad y fidelidad a los ideales que inspiraron la revolución, lo vuelve una figura incómoda para los nuevos gobernantes. En repetidas ocasiones intentan sacarlo de escena, en vano le ofrecen cargos, dinero y privilegios. Hasta que en mayo de 1818 cobardemente es asesinado en Til-Til. Tiene sólo 33 años.
- Muere el hombre, pero nace la leyenda...
Señora dicen que donde, mi madre dicen,
dijeron, el agua y el viento dicen que vieron al guerrillero.
Puede ser un obispo, puede y no puede, puede ser sólo el viento sobre la nieve:
sobre la nieve, sí, madre, no mires, que viene galopando Manuel Rodríguez.
Pablo Neruda: Canto general
- Brillante y apasionado, el abogado Rodriguez será procurador del Cabildo, diputado, ministro de varias carteras y Director Supremo por aclamación popular. Sin embargo, en ninguno de sus cargos oficiales resultará tan decisivo como en su rol de espía y comandante de guerrillas, encabezando la resistencia contra el invasor. Se le pone precio a su cabeza y es el hombre más buscado de Chile, pero logra evadir a sus perseguidores y hace un vital aporte al triunfo patriota, ganándose el respeto y admiración popular.

-Luego del triunfo definitivo sobre los realistas, su inmensa popularidad y fidelidad a los ideales que inspiraron la revolución, lo vuelve una figura incómoda para los nuevos gobernantes. En repetidas ocasiones intentan sacarlo de escena, en vano le ofrecen cargos, dinero y privilegios. Hasta que en mayo de 1818 cobardemente es asesinado en Til-Til. Tiene sólo 33 años.
- Muere el hombre, pero nace la leyenda...
El guerrillero de la libertad
dijeron, el agua y el viento dicen que vieron al guerrillero.
Puede ser un obispo, puede y no puede, puede ser sólo el viento sobre la nieve:
sobre la nieve, sí, madre, no mires, que viene galopando Manuel Rodríguez.
Pablo Neruda: Canto general
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